Una estantería metálica liviana te permite organizar mercadería, mejorar el acceso al stock
y aprovechar el espacio en altura sin complicar la operación diaria. Sirve tanto para depósito como para
trastienda o zona de preparación: lo importante es que el sistema sea firme, modular y fácil de reconfigurar.
Trabajamos con estanterías metálicas para rubros como ferreterías, panaderías, herrajerías,
kioscos, minimercados, casas de repuestos y locales gastronómicos en
CABA, Zona Oeste, Zona Norte, Zona Sur y principales ciudades de la Provincia de Buenos Aires.
En la mayoría de los comercios, las estanterías metálicas cumplen tres funciones: orden, acceso rápido
y mejor aprovechamiento del espacio. Elegir bien el formato evita pasillos incómodos y stock “perdido”.
Si además estás planificando un cuarto de stock completo, mirá:
equipamiento para depósitos y almacenes.
La misma estantería puede servir para muchos negocios, pero cambia la forma de usarla: altura, profundidad,
cantidad de niveles y ubicación (salón, trastienda o depósito).
Podés complementar con:
mesadas de acero inoxidable.
Si estás armando el local completo, mirá:
equipamiento para kioscos y
equipamiento para supermercados y autoservicios.
Ver también:
equipamiento gastronómico,
heladeras comerciales y
freezers comerciales.
Para que funcionen de verdad, hay que decidir medidas y distribución en base al uso diario.
Según tu rubro, tamaño y tipo de mercadería, te recomendamos una configuración de estanterías metálicas livianas
que sea cómoda para trabajar y fácil de mantener ordenada.
Si estás ordenando stock y operación, estas secciones suelen ir de la mano: